Editorial de la semana

Venezuela abre la semana con eventos que podrían en esencia definir su futuro como República: una Consulta Popular llevada a cabo por la Sociedad Civil al margen y en pleno desconocimiento del control del Estado y sus instituciones (Consejo Nacional Electoral y Plan República) además de una Sesión de la Asamblea Nacional para el nombramiento de los nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, Acto de firma de acuerdo del nombramiento de Nuevo Gobierno de Unidad Nacional, llamado a un Paro General por 24 horas, además de las protestas y cierres de vías espontáneos llevados a cabo por las comunidades en distintas ciudades y pueblos del País.

Además de ésto, las declaraciones del Departamento de Estado sobre la intención del régimen venezolano bajo órdenes de La Habana de llevar a cabo un proyecto Constituyentista que echaría por tierra todo resquicio de institucionalidad y la instauración abierta de un modelo Comunista en Venezuela a espaldas del deseo y el sentir de la población venezolana, donde aseguran que, en caso de consumarse esta intención habrá repercusiones inmediatas: “Cualquier acción que decidamos tomar después del 30 de Julio será fuerte, rápida y deliberada”.

El régimen de Nicolás Maduro no solo se ha consolidado como una Tiranía, sino que cuenta con el agravante de ser financista del terrorismo internacional y presta el territorio nacional para tránsito y permanencia de organizaciones criminales del mundo, además de tener vínculos con el Hezbollah, la ETA, las FARC, el ELN y otros grupos irregulares de la región y mas allá del continente. Funcionarios de altos cargos, como el Vicepresidente Tarek el Aissami y el ex Presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello tienen en su contra órdenes de aprehensión por delitos de narcotráfico, razón por la que no pueden poner un pie fuera del territorio nacional.

En los últimos meses las fuerzas de seguridad del Estado han cometido violaciones que expresamente están consagradas en el Estatuto de Roma y reciben el calificativo de Delitos de Lesa Humanidad.

Lo cierto es que la Sociedad Civil está decidida a cambiar su rumbo, ante un escenario actual de hambre, miseria, desempleo, baja productividad, hiperinflación y devaluación de la moneda. Queda de parte de los actores políticos opositores estar en sintonía con ese sentir y darle una respuesta pronta al clamor de la gente, que una vez mas pero no por mucho tiempo, está dispuesta a depositar en ellos su confianza.

Caracas, 19 de julio de 2017